En 2020, el Museo de Bellas Artes rinde homenaje a Jan van Eyck con la exposición “Van Eyck. Una revolución óptica”. A nivel mundial solo se han guardado una veintena de obras de este maestro. Una gran parte de estas obras viajarán de forma excepcional a Gante para ser expuestas junto a obras de artistas contemporáneos.

La exposición también echa un vistazo único sobre Los Países Bajos durante la baja Edad Media como núcleo creativo para artistas y artesanos. Conozca la vida exuberante de Felipe el Bueno, duque de Borgoña, y la cultura dinámica de la ciudad en la que Van Eyck no solo se desarrolló como artista sino también como consejero y diplomático. Pinturas, esculturas, dibujos, tapices y miniaturas de artistas contemporáneos del oeste de Europa e Italia ilustran el sentimiento estético y la riqueza cultural de este periodo.

Entre la corte y la ciudad

Jan van Eyck (ca. 1390-1441) fue pintor de la corte del Duque Felipe el Bueno (1396-1467). Este excéntrico duque y su compañía siempre estaban rodeados de los mejores artistas. En ese mismo momento también empezaron a desarrollarse Gante y Brujas como ciudades mercantiles. Mercaderes ricos y políticos admiraban la magnificencia de la corte y fueron los primeros en adquirir productos de lujo. Esto describe perfectamente el ambiente creativo de Jan van Eyck, entre la corte y la ciudad, entre el arte y la artesanía.

El apogeo del arte medieval tardío

Van Eyck destacó entre sus contemporáneos y desencadenó una auténtica revolución óptica. Con su técnica inigualable y su capacidad de observación elevó la pintura al óleo a un nivel desconocido y determinó el rumbo del arte de la pintura. Su obra maestra es “La Adoración del Cordero Místico” (la Catedral de San Bavón, Gante), encargado por el concejal de Gante Joos Vijd, que terminó al fallecer su hermano Hubert van Eyck en 1432.

La restauración de los paneles exteriores de “La Adoración del Cordero Místico” también forma una parte fundamental de esta exposición. La restauración comenzó en 2012 y se está llevando a cabo por el Instituto Real de Patrimonio Artístico (KIK). Los visitantes podrán admirar el resultado espectacular de cerca y entrar en dialogo directo con otras obras maestras de Van Eyck. Esto llevará a una revaluación de sus obras y del contexto histórico en el que se crearon.

Conversar con contemporáneos de Van Eyck

Para poder vivir la revolución óptica de Van Eyck, se colocarán sus obras al lado de pinturas de sus contemporáneos más talentudos procedentes de Alemania, Francia, Italia y España. También estos maestros se movían por los círculos más importantes creando obras prestigiosas. La exposición enfoca tanto en similitudes como en diferencias artísticas.

“Van Eyck. Una revolución óptica” revela los mitos del artista y abre una nueva perspectiva sobre su técnica, obra e influencia. Con esta exposición se quiere provocar las mismas sensaciones de admiración que sentían sus contemporáneos al ver su obra por primera vez: una experiencia de una vez en la vida.