Es imposible no verla: una caseta con rayas verdes y blancas en la Vrijdagmarkt. Muchos ganteses no pueden pasar por aquí sin pedirse una ración. Aparte de patatas fritas también tienen los tentempiés y las salsas típicos. Y si tiene suerte encontrará sitio en uno de los bancos en la plaza para comérselas con tranquilidad.