Las flores se convertirán en patrimonio inmaterial

Gante podría considerarse la cuna de la floricultura y el paisajismo belga. A día de hoy, numerosos floricultores apasionados siguen activos en la región de Gante. El mercado de flores y plantas que se organiza cada fin de semana en la plaza Kouter desde el año 1772 es uno de los lugares de encuentro predilectos de los ganteses.  Increíble, ¿a que sí? La modesta primera edición del festival cuatrienal de las Floralias en el parque Citadelpark, que fue declarado en 2020 patrimonio cultural inmaterial de Flandes, tuvo lugar en 1809. El Jardín Botánico de la universidad de Gante tiene su origen en el jardín creado en 1798 por la entonces nueva escuela Baudeloschool. 

Belleza floral pintoresca

Si visita Gante en primavera, podrá disfrutar de preciosos panoramas florales repartidos por la ciudad. En esa época del año, los árboles de las calles y los parques de Gante están en plena floración. Además, también puede admirar bonitos paisajes en el interior, gracias a la exuberancia botánica representada en el retablo del Cordero Místico de los hermanos Van Eyck. El jardín celestial del famoso tríptico contiene nada menos que 75 especies distintas de flores, plantas y árboles. 

Emprendedores inspirados en las plantas

Desde deliciosos quesos añejos con corteza de flores hasta joyas que evocan la forma de una flor peculiar: no son pocos los emprendedores ganteses que se inspiran en la botánica. Unos adoptan un enfoque más bien directo, otros integran el tema en su diseño o su producto de una forma muy sutil. Cada uno a su manera, estos ganteses creativos contribuyen a fortalecer aún más el vínculo entre la ciudad y su flora.