Sumérjase en la vida nocturna de Gante como si fuera un auténtico lugareño
En Gante, le costará irse a dormir
No tiene precio: el sol que se pone detrás del Campanario Municipal, las terrazas de las plazas y calles que se van llenando, los primeros amantes de la buena vida que van entrando en los restaurantes... De repente, la ciudad susurra: «Prepárese para una auténtica noche gantesa». Porque, sencilla y llanamente, Gante es demasiada ciudad para un solo día. Si no ha palpado la noche de Gante, no habrá conocido su auténtico carácter.