Si en su escapada a Gante mira al mágico horizonte del casco antiguo, hay algo que no le pasará desapercibido: el Campanario Municipal, en el centro de la emblemática fila de torres, entre la Catedral de San Bavón y la Iglesia de San Nicolás. En lo alto, un fiero dragón, orgulloso símbolo y mascota de Gante, vigila el centro histórico de la ciudad.

El Campanario Municipal encarna la prosperidad e independencia de la ciudad. La Lonja del Paño, adosada al Campanario, no fue finalizada hasta 1907. El distinguido gótico brabantino de este edificio ensalza la industria a la que Gante tanto debe. En la esquina de la Lonja del Paño se encuentra la antigua casa del carcelero.

Protector y guardián de los tesoros de Gante

El Campanario Municipal, proclamado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, merece una visita. Desde 1402 se custodiaron aquí, en un cofre en el resguardo secreto, los fueros y privilegios municipales. El dragón, colocado en la torre en 1377, no sólo vigilaba la ciudad sino que también era el guardián simbólico del Campanario. Esta torre también alojaba orgullosa una gran campana de tormenta, la Grote Triomfante (también apodada Klokke Roeland), que ahora sigue haciendo compañía al Campanario pero en la plaza Emile Braunplein. 

Hasta 1442, la Iglesia de San Nicolás hizo las funciones de torre de vigía, pero tras esta fecha asumió tal cargo el Campanario, entonces terminado. Con ello, los vigías formaban junto con los campaneros el cuerpo de vigilantes de la ciudad, en servicio hasta 1869, atendiendo sobre todo al peligro de incendios.

¡Imprescindible! Suba sus escaleras. Escuche el brillante sonido del carillón y disfrute de las vistas. Hay ascensor desde el primer piso. El encanto del panorama de Gante no deja a nadie indiferente. Sin embargo, el Campanario no es actualmente accesible para visitantes con problemas de movilidad.

El Mammelokker, leyenda entre rejas

En 1741 se construyó entre el Campanario y la Lonja del Paño un edificio que hacía de casa del carcelero y entrada a la cárcel municipal. Sobre la puerta se ve un relieve que narra la antigua leyenda romana de Cimón, sentenciado a morir de hambre, pero salvado por su hija, que le daba el pecho cada día. Mamme significa pecho y lokken succionar.