Enfrente de la Iglesia de San Nicolás, al otro lado de la calle, destaca la auténtica Casa Gremial de los Albañiles del s. XVI. En la parte superior de la fachada escalonada, bailan seis bufones al ritmo del viento. Bajo el edificio se conserva todavía un sótano del s. XIII.

Decimos la auténtica Casa Gremial de los Albañiles, porque en el Graslei se encuentra una réplica exacta. Esta última fue construida según los planos originales para la Exposición Universal de 1913. La original había desaparecido bajo unas fachadas sin interés y había caído en el olvido, hasta que en 1976, durante unas obras de reforma salió a la luz.