Las beatas o beguinas eran solteras o viudas que vivían en una comunidad católica llamada beaterio o beguinaje. Las beatas no hacían votos espirituales, pero debían comprometerse a respetar las normas del beatorio durante toda su vida de beata. Las tres reglas principales consistían en la obediencia a sus superiores, la castidad y la humildad. Contrariamente a las monjas, las beatas debían procurarse sus propios medios de subsistencia.

El Gran Beaterio de Santa Isabel fue construido entre 1873 y 1874 a un ritmo de vértigo: en menos de dos años, 18 contratistas y 600 obreros pusieron en pie un total de 80 casas, 14 conventos, una residencia de la superiora, una enfermería, una iglesia y una capilla.

Más Patrimonio de la Humanidad en Gante

Este es el lugar ideal para encontrar reposo en medio de su escapada en la dinámica Gante. Es un beaterio excepcionalmente grande. Está situado justo al borde de la ciudad, en el distrito de Sint-Amandsberg. Antes vivieron aquí unas seiscientas beatas. Ahora ya no habitan este lugar, pero permanece su paz y tranquilidad. El Gran Beaterio es uno de los dos beguinajes de Gante incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.