En el siglo XIV, el Castillo de los Condes de Flandes ya no era apto como vivienda para el Conde de Flandes. Luis de Male se instaló en el “Hof ten Walle”, una casa señorial en este barrio. Fue allí donde en el año 1500 nació el emperador Carlos V.

La Prinsenhof (Corte de los Príncipes), como se la llamó desde entonces, tenía aproximadamente una extensión de 2 ha y estaba rodeada de murallas. Tenía más de 300 habitaciones, un parque zoológico y un vergel.
En el siglo XVII, esta residencia cayó en decadencia y terminó siendo vendida. A finales del XVIII, la Prinsenhof corrió el mismo destino que el Castillo de los Condes de Flandes: en sus ruinas se alzaron una refinería de azúcar y una fábrica de jabón, seguidas más tarde de una hilandería de algodón.

De todo ello solo queda ahora la Donkere Poort (Puerta Oscura), llamada así en el siglo XIX por su aspecto a causa de la contaminación de las fábricas.
Esto no quiere decir que este barrio no sea interesante; todo lo contrario: es uno de los muchos tesoros escondidos que guarda la ciudad.
El primer fin de semana de septiembre, se celebran aquí las fiestas de la Prinsenhof, con el mercadillo de segunda mano más grande de Gante.

Carlos V y el que lleva la soga

En todo el barrio en torno a la Prinsenhof se respira la memoria de Carlos V, que tiene para los ganteses un lugar especial en su historia. Este emperador tuvo que regresar a su ciudad natal por la resistencia de los ciudadanos de Gante contra las medidas que tomaba. En la Prinsenhof recibió varias veces a las autoridades municipales e impuso a la ciudad en 1540 la Concessio Carolina, que limitaba fuertemente sus libertades. Decenas de notables ganteses fueron obligados a arrodillarse (literalmente), vestidos de penitentes y con una soga al cuello. Diecisiete de ellos fueron decapitados y uno pereció en la hoguera. Hoy en día los ganteses están orgullosos de su nombre de guerra de stroppendragers (“los que llevan la soga”), pero en aquella época las cosas eran bien distintas.

Con la cabeza alta y la soga al cuello, el Stroppendrager (El que lleva la soga) mira al Prinsenhof, el lugar de nacimiento del emperador Carlos V, y a su estatua situada en la plaza Prinsenhofplein. Este hombre no se arrodilla humildemente, sino que lleva la soga con orgullo.

La estatua del Emperador Carlos V fue un regalo de la ciudad española Toledo al lugar de nacimiento del Emperador Carlos. Fue inaugurada en 1966 en la plaza Prinsenhofplein.

La Tejedora

La Tejedora está sentada en la esquina de la calle Zilverhof con la calle Pluimstraat.

El escultor francés Jean-Pierre Clémençon realizó esta estatua de bronce en el año 1976 para la exposición “Formes Humaines” en el museo Rodin en París. Después de la exposición, la estatua se trasladó a la casa donde vivía el artista en la época.