La Casa de Alijn es un museo de Gante que pone en primer plano la vida común y corriente de la persona de a pie en el siglo XX. Este edificio fue el Hospital de los Hijos de Alijn, el único hospicio de Gante que se conserva, en el que se cuidaba a pobres, enfermos y ancianos.

Casa de Alijn: lo extraordinario de lo corriente

Las tradiciones y los rituales pertenecen al pasado y al presente. Acontecimientos cotidianos y excepcionales determinan el ritmo del fluir de la vida. Durante su fin de semana en Gante, en el museo de la Casa de Alijn podrá contemplar costumbres, tradiciones y gestos que le recordarán al pasado reciente o lejano.

Viaje de regreso al futuro, redescubra las primeras fotos de bebés, las canicas en el patio, el primer desengaño amoroso, el dulce ambiente de las vacaciones de verano… La forma en la que nos relacionamos con los momentos y las emociones también evoluciona con el tiempo y es a la vez personal y universal. Volverá a tomar conciencia de que lo cotidiano es de todo menos común.

Tras esta colección de recuerdos, disfrute, en el bonito patio interior, de un café igual de tradicional. ¡Para no perdérselo!

Alijn: donde los niños están como en casa

Si trae niños en su escapada a Gante, este es un lugar al que hay que ir. Visite la Casa de Alijn con sus hijos o nietos y juntos descubrirán o redescubrirán cómo ha cambiado la vida del día a día. Rebuscar en el baúl de los disfraces, hojear juntos álbumes de fotos de tiempos de la abuela, emocionarse de nostalgia con antiguos filmes, trastear, recordar juegos como la rayuela o las tabas… y sobre todo volver un poco a la infancia.