Café de Trollekelder es un bar flamenco rústico cuyos orígenes remontan al siglo XV. Esta taberna auténtica no ofrece cervezas normales y corrientes, sino que deberá elegir una de las más de 300 cervezas especiales belgas incluidas en la carta. Una de ellas es la cerveza casera Trollenbier, de elaboración propia.

Hoy se puede elegir entre 300 variedades de cervezas distintas, pero antes no se elegían cervezas sino libros. Hasta los años 80, el sótano albergaba una biblioteca. Cuando el edificio fue transformado en una cervecería, la mujer del primer dueño era una apasionada de los troles y de los seres mitológicos. El interior feérico de este bar sigue confiriéndole un ambiente particular a día de hoy. De ahí el nombre del bar, Trollekelder, que en neerlandés significa "el sótano de los troles".