A los ganteses les encanta el buen ambiente, no tiene más que fijarse en las abundantes tabernas repartidas por toda la ciudad. Hay un sinfín de cervecerías con preciosos interiores de madera que recuerdan a tiempos pasados. Son el lugar perfecto para disfrutar de una buena cerveza, elaborada o no dentro de la ciudad, mientras charla con sus amigos. ¿Le apetece tomarse una cerveza “Max”, servida en un auténtico “vaso de cochero” en la cervecería De Dulle Griet? Entonces asegúrese de llevar calcetines limpios, porque tendrá que entregar un zapato como fianza.