Por desgracia, no tenemos la respuesta a la pregunta “¿qué es el arte?” Pero si nos pregunta “¿dónde está el arte?”, le responderemos sin vacilar: “¡en Gante!” El arte es omnipresente en Gante: en interior y en exterior, oficial y oficioso, de gran y de pequeño formato, ruidoso y silencioso. Los museos de Gante le sorprenderán con todo tipo de arte muy diverso, desde los Maestros flamencos hasta la ciencia, pasando por la psiquiatría o la industria. En Gante, el arte está al alcance de todos, incluso de los más pequeños gracias a las numerosas actividades divertidas propuestas por los museos. Además, a lo largo del año se organizan eventos puntuales relacionados con el arte, tales como el Festival de la Luz, el festival de arte callejero “Sorry Not Sorry” o la Noche de los Museos.

  • Los gra­nos de Joos Vijd

    En algún punto de los años 1420, Joos Vijd y Elisabeth Borluut encargan la creación de un retablo para su capilla privada. Ese retablo terminará por convertirse en la obra más importante de su época — el resultado de años de trabajo intensivo de uno de los artistas más célebres de los Países Bajos. La pareja debe de haber pagado una fortuna por la obra. ¿No hubiera podido Van Eyck pintarlos de manera algo más favorecedora?
    Más información
  • La res­tau­ra­ción en tres deta­lles

    El Cordero Místico ha vuelto a nacer en los últimos diez años. Poco a poco, durante la campaña de restauración se ha ido constatando que se había sobrepintado mucho el original, hasta el punto de que a veces había que mirar con lupa para encontrar al verdadero Van Eyck. La mejor forma de reflejar nuestro trabajo es con algunos ejemplos.
    Más información
  • La vida tal y como es: la res­tau­ra­ción van El Cor­de­ro Mís­ti­co

    Prácticamente nadie puede desarrollar un vínculo tan intenso con El Cordero Místico como nosotros, los restauradores. Nos sentamos frente a frente con Van Eyck, hasta el nivel de cada una de sus pinceladas. Y esto estimula la imaginación, lógicamente. La gente me pregunta con frecuencia qué se siente y cómo es nuestra jornada de trabajo. Las respuestas aparecen a continuación.
    Más información
  • Des­min­tien­do mitos: 3 rumo­res per­sis­ten­tes acer­ca del Cor­de­ro Mís­ti­co

    Pocas obras de arte tienen un poder mitopoético comparable al del Retablo del Cordero Místico. Es decir: la obra dio rápidamente pie a numerosas leyendas que aún circulan a día de hoy. A veces son completamente inventadas, a veces contienen un atisbo de verdad. A continuación le exponemos tres de estos mitos.
    Más información
  • La ver­dad sobre Adán y Eva al des­cu­bier­to

    Al contemplar el Cordero Místico se encuentra cara a cara con los cuerpos desnudos de Adán y Eva. Se pintaron con detalle asombroso, hasta el vello rizado en el pecho de Adán. Pocos personajes del retablo del Cordero Místico nos cautivan como lo hacen ellos. ¿Pero cómo los veía la gente en la época de Van Eyck? ¿Y en los siglos posteriores?
    Más información
  • Hubert y Jan: ¿Gan­te con­tra Bru­jas?

    Se podría llenar una biblioteca con todo lo que se ha escrito a lo largo de los siglos sobre los hermanos Jan y Hubert Van Eyck. No sabemos con certeza cuál de los hermanos pintó qué parte del Retablo del Cordero Místico. Además, no se conserva ninguna otra obra de la mano de Hubert, por lo que está envuelto en un halo de misterio. Pero esto no quiere decir que sea un fantasma. La famosa leyenda urbana según la cual Hubert nunca existió, fue ideada por un brujense simpatizante de los nazis…
    Más información
  • Des­en­mas­ca­ran­do a Van Eyck, seis siglos des­pués

    La restauración es un oficio precioso, ya que aúna muchas cosas: historia del arte y ciencia, lo tangible y la química. La tecnología actual permite que El Cordero Místico del siglo XV sea visible de nuevo: una experiencia mágica si uno participa en ella de primera mano.
    Más información
  • El nue­vo Cor­de­ro Mís­ti­co

    En grandes porciones del retablo del Cordero Místico, la pintura original se escondía bajo capas de pintura añadidas a lo largo de los siglos posteriores. Incluso el rostro del propio cordero cambió por completo. Ahora vuelve a mirarnos directamente a los ojos, tal y como Van Eyck lo pintó en el siglo XV. Pero, ¿qué fue lo que llevó a las generaciones posteriores a modificar esta obra maestra?
    Más información