1914-1918: emparedado en una casa durante la Primera Guerra Mundial
Cuando Alemania invadió a Bélgica durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno temía que los soldados alemanes confiscaran los paneles del Cordero Místico. El canónigo de la Catedral de San Bavón, Gabriël Van den Gheyn, se ofreció como voluntario para proteger el retablo. Sin embargo, no pudo contar con mucha ayuda ya que la mayoría de los ganteses temían las posibles represalias por parte de los alemanes cuando descubrieran la desaparición del retablo. Además, el tiempo apremiaba y ya era demasiado tarde para llevarlo al extranjero. Pero el canónigo era astuto. Van den Gheyn colaboraba con dos ministros belgas que redactaron una carta falsa en la que se afirmaba que había que transportar el Cordero Místico a Inglaterra para ponerlo a salvo durante la guerra. En el caso de que los alemanes vinieran a recoger el políptico, podrían presentarles esa carta. En realidad, Van den Gheyn organizó el transporte clandestino de la obra en grandes cajas de madera, y la llevó a dos casas particulares de Gante, donde los paneles fueron emparedados o escondidos debajo de la tarima. El plan funcionó, y después de la guerra, el Tratado de Versalles obligó a Alemania a restituir los paneles expuestos en el museo de Berlín como parte de las reparaciones de guerra. ¡Por primera vez desde hace más de un siglo, el retablo estaba completo de nuevo!