Quien dice Gante dice el Cordero Místico. Los dos tienen una conexión indisociable. Gante es la ciudad en la que Van Eyck pintó su obra maestra y donde durante más de seis siglos millones de visitantes de todo el mundo vienen a visitar esta pieza de altar.

En 2020 Gante rinde homenaje a este gran maestro flamenco. Durante esta prestigiosa e innovadora exposición “Van Eyck. Una revolución óptica” en el Museo de Bellas Artes no solo podrá ver los paneles exteriores restaurados del Cordero Místico, sino también muchas otras obras de Van Eyck que por primera vez en su historia vienen a Gante. En junio de 2020, además volverá a casa en plena gloria el retablo completo del Cordero Místico, al nuevo centro de visitantes en la Catedral de San Bavón, donde la realidad virtual le contará toda la historia de esta preciosa pieza de altar.

Gante demostrará que también en el año 2020, seis siglos después, Van Eyck todavía deja su huella en esta ciudad. Porque el Cordero Místico es mucho más que una simple obra de patrimonio mundial. Es una leyenda viva que sigue inspirando y fascinando al gran público. La herencia de Van Eyck fluye por la ciudad y forma parte del ADN de los ganteses. Generación tras generación, Van Eyck inspira a nuevos maestros, que en 2020 se pondrán en el punto de mira con mucho orgullo.

¡Visítenos en 2020 para vivir esta experiencia única! Estimule todos sus sentidos. Vea los colores purificados del Cordero Místico más vivos durante los espectáculos de ensueño. Disfrute del olor de la flora que aparecen en esta obra durante Las Floralias. O mejor aún: viva una experiencia gastronómica en uno de nuestros exquisitos restaurantes. Sienta cómo el brocato o el robusto roble vuelve a sus vidas con diseños contemporáneos. Escuche cómo la música de los ángeles del siglo XV vuelve a la actualidad con composiciones contemporáneas. Artes visuales, teatro, baile, diseño, moda, gastronomía, música e incluso irse de tiendas se hará durante un año entero en un ambiente inspirado por Van Eyck y su virtuosa obra maestra.    

Venga a Gante. Van Eyck estuvo aquí. Y ha venido para quedarse. ¿Y usted?