La torre de la Iglesia de San Miguel tenía que alzarse sobre las otras, pero la historia decidió lo contrario: este "monumento de la victoria" que tenía que haber alcanzado una altura de 134 metros se quedó en unos escasos 24. En 1828, la torre inacabada recibió una terminación plana.

La iglesia posee numerosos cuadros y esculturas; entre ellos destaca el Cristo en la Cruz de Antonio Van Dyck.