Gante está orgullosa de su pasado industrial y para muchos ganteses el Museo de la Industria es un lugar preferido, que tiene que figurar en toda lista de cosas que ver en una escapada a la ciudad.

En la Edad Media, los tejidos ganteses eran apreciados incluso muy lejos de nuestras fronteras. Más tarde llegarían la primera y la segunda revolución industrial, pero muchos de sus vestigios fueron demolidos desde los años 70. Frente a esto, la administración municipal intervino para conservar máquinas y otros objetos.

Conozca a Jenny y su historia de espionaje

¿Sabía que Gante fue la primera ciudad en la que desembarcó la revolución industrial, procedente del Reino Unido, a finales del siglo XVIII? El gobierno británico temía el espionaje como la peste y protegía su ventaja tecnológica mediante la prohibición de la exportación de máquinas. Pero no contaban con el emprendedor gantés Lieven Bauwens, quien en 1798 sacó de contrabando en sacos de café y harina las piezas de una Mule Jenny. Esta última, también conocida como spinning mule, es una máquina de hilar que todavía puede contemplarse en el Museo de la Industria de Gante.

El Museo de la Industria, un recorrido por la industria de Gante

El Museo de la Industria está instalado en una antigua hilandería de algodón y ofrece una singular visión de los profundos cambios tecnológicos por los que ha pasado nuestra sociedad los últimos 250 años. Además, suba hasta el piso más alto de este edificio acristalado y disfrute de las estupendas vistas de la ciudad.

El Museo de la Industria, un museo amigo de los niños

Si en su fin de semana en Gante cuenta con la compañía de peques, este es un museo ideal para visitar con ellos y estimular su curiosidad explorando juntos sus exposiciones. Los niños de entre 1,5 y 12 años podrán divertirse con el juego de museo “Sobre humanos y máquinas”. Descubra la exposición con su familia, llevando tan solo un librito de trabajo y una cajita llena de misiones. Cada niño recibirá misiones adaptadas en función de la categoría de edad a la que pertenece. ¿Le apetece imitar los sonidos de las máquinas junto con su familia? ¡No dude en visitar el Museo de la Industria y disfrute de una hora llena de diversión con su familia! ¡Para no perdérselo!

Reponerse en el Bar Mitte

¿Que seguirle el paso a los niños en el museo le ha dejado agotado? Pues no se preocupe, porque para reponerse el Museo de la Industria cuenta con un café propio, el Bar Mitte, un espacio creativo con una buena y deliciosa oferta y una espléndida terraza con vistas al jardín del museo.