Oude Beestenmarkt. ¡Siempre bestial!
Los cafés de la Oude Beestenmarkt no sólo sirven estupendas copas y cervezas, sino que también han dejado huella en la escena musical. El Club 69 es uno de los sitios de baile más vibrantes de la ciudad. Siempre tienen a los mandos a algún buen DJ. Sólo con entrar, es imposible resistirse al impulso del ritmo.
Por supuesto, no va a ser sólo vida nocturna. Durante el día, este también es un sitio perfecto para el terraceo. ¿Necesita una dosis de cafeína? Pues basta con cruzar la calle para ir al Bar Bidon. En este original bar para amantes del café y de la bici siempre se puede tomar un buen expreso o un almuerzo ligero.
Tan vibrantes y desbordantes como pueden ser las noches, las mañanas de domingo ofrecen a menudo una imagen tranquila y entrañable.