En una escapada a Gante no puede faltar una visita a la imponente fortaleza dentro de la ciudad: el Castillo de los Condes de Flandes. Este destacado monumento ha tenido una existencia de lo más convulsa, estrechamente vinculada a la compleja y a menudo agitada historia política y social de la ciudad. Se trata del único castillo medieval con foso que queda en Flandes con un sistema de fortificación prácticamente intacto. Visitarlo le proporcionará una visión completa de la cultura caballeresca del siglo XII. Están abiertos a visitas la portería, la muralla, la torre del homenaje, la residencia condal y los establos.

Escalofriantemente interesante

Tome la larga escalera de caracol hasta el último piso del Castillo de los Condes de Flandes y llegará a un particular lugar. Aquí están el Museo Judicial, con una singular colección de instrumentos de coerción y tortura, y el Museo de Armas. El Castillo de los Condes de Flandes acoge también gran cantidad de actividades culturales, eventos e iniciativas, por ejemplo durante las Fiestas de Gante. Y muchas parejas gantesas eligen este sitio para darse el “sí quiero”.

También podrá saber más sobre la ocupación del castillo por parte de estudiantes rebeldes en 1949. Reserve un momento para explorar esta fortaleza y conozca la historia de la “Batalla por el Castillo de los Condes de Flandes”.

La torre del homenaje, símbolo del poder condal

Adéntrese en la historia de esta majestuosa fortaleza, que se remonta a la ocupación romana, cuando ya había un primer asentamiento en un banco de arena del Lys. En la Edad Media, tras un breve paso de vikingos en campaña de pillaje, los Condes de Flandes reformaron las construcciones de madera de entonces para edificar una torre del homenaje rodeada de un muro de piedra con 24 torres. Este imponente edificio se alzaba claramente, con su arquitectura militar, como símbolo del poder condal en la agitada Gante.

Gravensteen Gent

El conde Felipe y su castillo, manifiesto de poder

Lo que buscaba el conde Felipe de Alsacia (1168-1191) era mostrar quién mandaba aquí. Una inscripción en latín sobre el portón de entrada indica que fue este noble quien construyó el castillo en 1180. La sensación de riqueza y señorío que tenía en su fortaleza se vuelve palpable si uno está entre las almenas, en lo alto de la torre, con la vida de la ciudad a sus pies.

El medievo deja sitio a la Revolución Industrial

En cuanto empiece a conocerlo, verá cómo le fascina el azaroso relato del Castillo de los Condes de Flandes. A finales del XVIII fue vendido a particulares y acabó siendo convertido en un complejo industrial. En 1807 pasó a albergar una hilandería de algodón y los edificios anexos funcionaban como exiguo alojamiento para unas cincuenta familias de trabajadores. Con la partida de la empresa y los trabajadores, el castillo, totalmente en ruinas, era casi material de derribo.

De lugar de tortura a monumento

Para los ganteses, el Castillo de los Condes de Flandes se había vuelto un símbolo de abuso de poder, opresión feudal, horrorosos métodos de tortura e intolerante inquisición. Desde su restauración, ha pasado a adquirir un nuevo significado y gran prestigio como uno de los principales lugares de interés de Gante, entre otras cosas gracias a la Exposición Universal que se celebró en la ciudad en 1913.

¿Visitar el Castillo de los Condes? ¡Esencial!

¿Quiere entrar en las profundidades de la historia de Gante? Pues el lugar perfecto es el Castillo de los Condes de Flandes. Gante: llena de encanto histórico y vida contemporánea.

También puede visitar el castillo con un audioguía. Durante esta visita guiada por audioguía, el monologuista Wouter Deprez le explicará la historia del castillo de forma humorística e informativa.