La deliciosa mañana de Fatina en Gante
Fatina tenía una misión clara durante su mañana en Gante: probar el mayor número posible de productos y recorrer el mayor número posible de mercados. La chef pernoctó en el hotel The Post, ubicado en el antiguo edificio de correos, en pleno centro urbano. Después de una buena noche de descanso, disfrutó de un desayuno abundante en el hotel. Después, Fatina comenzó su tour de los mercados de Gante. Pasó por el mercado de alimentos semanal en la plaza Sint-Michielplein, donde puede comprar fruta y verdura fresca, carnes, productos lácteos y pan. Ya que está por aquí, no dude en visitar la Iglesia de San Miguel, donde podrá admirar algunas obras de arte valiosas de artistas tales como Anton Van Dyck, entre otros. A continuación, Fatina se dirigió a la plaza Kouter, pasando primero por el mercadillo de libros en el muelle Ajuinlei. Los domingos por la mañana se celebra el mercado de flores semanal en la plaza Kouter. Se lo recomendamos encarecidamente: muchos ganteses visitan este mercado para comprar flores o plantas, y de paso, encontrarse con algún amigo o conocido. A menudo se dan conciertos gratuitos en el precioso quiosco situado en el centro de la plaza, lo que contribuye aún más al buen ambiente. Esta plaza también refleja la grandeza de antaño: en su día, la Kouter fue la plaza más distinguida de la ciudad, bordeada por majestuosas casas señoriales, una sala de conciertos y una ópera. Fatina también pasó por el mercado gastronómico Cru-Cuit, situado en una de las esquinas de la plaza, para descubrir sus productos frescos. Para el almuerzo, acudió al famoso “Quiosco Azul”, un verdadero icono de Gante. Aquí podrá degustar, a partir de las once de la mañana, de una deliciosa copa de champán con ostras frescas. Antiguamente, era uno de los 38 típicos quioscos de periódicos que había en Gante. Fatina terminó su almuerzo con un delicioso café y un dulce en knol&kool, un restaurante y tienda de delicatessen vegano, ubicado en una preciosa galería antigua.